Casi todo el mundo crea la ficha de Google, pone el nombre, la dirección, el teléfono y cierra. Con eso la ficha existe. Pero lo que hace que aparezca por delante de otras está en los campos de más abajo, los que casi nadie toca.
Van por orden de importancia. Los cuatro primeros son los que más se notan.
1. Categoría principal y categorías secundarias
La principal es el campo que más peso tiene de toda la ficha. Define para qué búsquedas te va a considerar Google.
El error típico es elegir la categoría más amplia para que quepa todo. Es al revés: elige la que describe lo que más te interesa vender y añade el resto como secundarias. Un taller que quiere hacer neumáticos no pone taller mecánico y ya: pone la categoría de neumáticos como secundaria para entrar también en esas búsquedas.
Y revísalas una vez al año. Google crea categorías nuevas continuamente y puede haber aparecido una que te describe mejor.
2. Servicios y productos, uno a uno
Este es el campo más desaprovechado. Puedes dar de alta cada servicio con su nombre y su descripción, y cada producto con su foto y su precio si quieres ponerlo.
Sirve para dos cosas: le dice a Google con qué palabras relacionarte, y le dice al cliente que está mirando la ficha si haces exactamente lo que necesita. Mucha gente decide ahí, sin llegar a entrar en tu web.
Escríbelos como los diría un cliente. No mantenimiento integral de instalaciones: reparación de calderas.
3. Fotos, y que sean tuyas
Las fichas con fotos reales y recientes reciben más clics, más llamadas y más peticiones de cómo llegar. Y no hablamos de fotos de estándar de banco de imágenes: hablamos de tu local, tu equipo, tu trabajo terminado.
Sube unas cuantas al mes. Una ficha donde la última foto es de hace tres años parece un negocio cerrado.
4. Horario, y sobre todo el horario especial
El horario normal lo tiene casi todo el mundo. El especial, casi nadie: fiestas de Tudela, Semana Santa, el puente, las vacaciones de agosto.
Cuando alguien llega y está cerrado pero Google decía abierto, pasan dos cosas: pierdes a ese cliente y te arriesgas a una reseña mala. Cuando el horario especial está puesto, Google incluso lo destaca.
5. La descripción del negocio
Tienes 750 caracteres. Úsalos para explicar qué haces, para quién y dónde, con las palabras que usa tu cliente. No es un campo decisivo para el posicionamiento, pero sí lo lee quien está dudando.
Evita el relleno de empresa líder con amplia experiencia. No dice nada y ocupa espacio.
6. Atributos
Son las casillas del tipo accesible en silla de ruedas, admite tarjeta, tiene aparcamiento, wifi, terraza, atiende en varios idiomas. Cambian según tu categoría.
Importan porque Google los usa para filtrar. Alguien que busca con el filtro de accesible directamente no ve tu ficha si no lo tienes marcado.
7. Preguntas y respuestas
Poca gente sabe que puedes escribir tú las preguntas y contestarlas tú mismo. No es hacer trampa: es rellenar un espacio que, si no, lo acaba ocupando otro.
Pon las cinco preguntas que te hacen todos los días por teléfono. Te ahorran llamadas y de paso añaden contenido a la ficha.
8. Publicaciones
Son las entradas cortas que salen dentro de la ficha. Sirven para novedades, ofertas y eventos.
No hace falta publicar cada semana. Pero una ficha con publicaciones recientes manda la señal de que el negocio está activo, que es justo lo que Google mide.
9. El enlace a tu web, y de dónde viene cada visita
Enlaza a la página que corresponde, no siempre a la portada. Si eres un taller y la ficha es de neumáticos, enlaza a la página de neumáticos.
Y añade una etiqueta al final de ese enlace para poder distinguir en tus estadísticas qué visitas vienen de la ficha. Sin eso, esas visitas se mezclan con las demás y nunca sabes cuánto te está aportando el mapa.
10. Botón de acción
Según tu tipo de negocio puedes poner reservar, pedir cita, pedir presupuesto o hacer un pedido. Es un botón grande y gratis en el sitio donde el cliente ya está decidiendo. Si tu categoría lo permite, ponlo.
Una última cosa: la ficha no se termina
No es un formulario que rellenas y archivas. Es el escaparate que Google enseña cuando alguien de tu zona busca lo que vendes, y funciona por señales de actividad.
Si solo puedes hacer una cosa al mes: sube fotos nuevas y pide reseñas. Con eso ya vas por delante de la mayoría de fichas de la comarca.
Si prefieres delegarlo, lo llevamos dentro del servicio de ficha de Google y reseñas. Y si quieres ver primero cómo está la tuya, pide la auditoría sin compromiso.

